Durante años, la acumulación de grasa en el hígado asociada al sobrepeso, la diabetes y otras alteraciones metabólicas fue conocida principalmente como enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD). Sin embargo, el conocimiento científico sobre esta condición ha evolucionado y, con él, también su denominación.
Actualmente, las principales sociedades internacionales de hepatología utilizan el término Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés) para describir la presencia de grasa en el hígado asociada con al menos un factor de riesgo cardiometabólico. Cuando, además de la acumulación de grasa, existe inflamación y lesión de las células hepáticas, se habla de esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH), denominación que reemplaza al antiguo término NASH.
La enfermedad puede permanecer silenciosa durante años. Muchas personas desconocen que tienen acumulación de grasa en el hígado hasta que una ecografía, un análisis de sangre o una valoración médica realizada por otra razón revela la alteración. En algunos pacientes la enfermedad permanece estable; en otros, la inflamación progresa hacia fibrosis, cirrosis, cáncer de hígado o insuficiencia hepática avanzada.
Por esta razón, actualizar el conocimiento sobre MASLD significa pasar de pensar solamente en “tener grasa en el hígado” a comprender una enfermedad metabólica que puede afectar no solo al hígado, sino también incrementar el riesgo cardiovascular y relacionarse con otras enfermedades crónicas.
¿Qué es la Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica?
En 2023, un proceso internacional de consenso liderado por organizaciones como la American Association for the Study of Liver Diseases (AASLD), European Association for the Study of the Liver (EASL) y Asociación Latinoamericana para el Estudio del Hígado (ALEH) estableció una nueva nomenclatura para las enfermedades relacionadas con la acumulación de grasa en el hígado.
El término general pasó a ser Steatotic Liver Disease (SLD) o enfermedad hepática esteatósica.
Dentro de esa clasificación, MASLD sustituyó a NAFLD y se definió, de manera general, por la existencia de esteatosis hepática junto con al menos uno de cinco factores de riesgo cardiometabólico. MASH reemplazó a NASH para describir a los pacientes en quienes, además de grasa, existe esteatohepatitis, es decir, inflamación y daño celular.
MASLD no significa que todas las personas tengan obesidad
Aunque el exceso de peso es un importante factor de riesgo, una persona puede desarrollar MASLD sin presentar obesidad. La valoración debe considerar el conjunto de factores metabólicos y no limitarse únicamente al peso corporal.
¿Cuál es la diferencia entre MASLD y MASH?
Esta distinción es fundamental para comprender el riesgo de progresión.
MASLD: acumulación de grasa asociada a alteración metabólica
En MASLD existe grasa acumulada en el hígado junto con factores cardiometabólicos. Algunas personas pueden permanecer durante años sin desarrollar lesión hepática avanzada.
MASH: cuando aparece inflamación y daño
MASH representa una forma más avanzada de la enfermedad. Además de la acumulación de grasa, existe inflamación y lesión de las células hepáticas, situación que aumenta la posibilidad de desarrollar fibrosis progresiva.
¿Por qué la fibrosis importa tanto?
La fibrosis es la formación de tejido cicatricial como respuesta al daño persistente. A medida que aumenta puede alterar la estructura normal del hígado. La progresión puede llevar a fibrosis avanzada, cirrosis y, en determinados pacientes, carcinoma hepatocelular. Las guías internacionales recomiendan precisamente identificar a las personas con fibrosis significativa porque presentan un mayor riesgo de complicaciones.
¿Cuáles son los síntomas de MASLD y MASH?
MASLD frecuentemente no produce síntomas evidentes en sus primeras etapas. Esta característica ayuda a explicar por qué muchos pacientes descubren la enfermedad durante estudios solicitados por razones diferentes.
Cuando aparecen manifestaciones, pueden incluir:
- Fatiga.
- Sensación de cansancio persistente.
- Malestar o molestia en la parte superior derecha del abdomen.
- Signos relacionados con enfermedades metabólicas coexistentes.
Sin embargo, la ausencia de estos síntomas no descarta la enfermedad.
Síntomas de enfermedad avanzada
Cuando el daño progresa hacia cirrosis pueden aparecer manifestaciones como acumulación de líquido, alteraciones de la función hepática y otras complicaciones propias de una enfermedad hepática avanzada. Precisamente por ello, esperar a que aparezcan síntomas intensos no constituye una estrategia adecuada de detección.
¿Cómo se diagnostican MASLD y MASH?
El diagnóstico no depende de una única prueba.
Historia clínica y factores metabólicos
El médico debe valorar peso, circunferencia abdominal, presión arterial, glucosa, lípidos y otros factores cardiometabólicos, además de descartar o identificar otras posibles causas de enfermedad hepática.
Análisis de sangre
Las pruebas hepáticas usualmente inician con alteraciones leves en el perfil de laboratorios hepáticos, pero un resultado normal no necesariamente excluye MASLD. Por ello, la valoración del riesgo debe combinar diferentes elementos clínicos y diagnósticos.
Diagnóstico sin biopsia
Hoy en día también es posible evaluar el estado del hígado mediante la elastografía hepática (FibroScan), un examen rápido, indoloro y no invasivo que permite medir la rigidez del hígado y, en muchos casos, evita la necesidad de realizar una biopsia.
Evaluación no invasiva de fibrosis
Las guías actuales recomiendan estrategias escalonadas para identificar fibrosis, utilizando herramientas como índices calculados a partir de análisis de sangre —por ejemplo, FIB-4— y posteriormente estudios como elastografía en pacientes que requieren una evaluación adicional.
¿Siempre se necesita biopsia?
No. La biopsia hepática sigue teniendo utilidad en determinadas situaciones clínicas, pero el desarrollo de métodos no invasivos ha permitido reducir la necesidad de realizarla de manera rutinaria en todos los pacientes.
Cómo prevenir la Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica
1. Mantener un peso saludable
El exceso de tejido adiposo, especialmente abdominal, está estrechamente relacionado con resistencia a la insulina y alteraciones metabólicas.
Cuando existe sobrepeso u obesidad, una pérdida de peso gradual puede disminuir la cantidad de grasa acumulada en el hígado. AASLD señala que una reducción aproximada de 5% a 10% del peso corporal puede mejorar la esteatosis, inflamación y fibrosis, dependiendo de la magnitud de la pérdida y las características del paciente.
2. Hacer actividad física de manera regular
El ejercicio contribuye al control de peso y mejora la salud metabólica.
Las recomendaciones internacionales consideran la actividad física una parte esencial del manejo de MASLD, incluso cuando el paciente todavía no ha alcanzado una reducción significativa de peso.
3. Priorizar una alimentación saludable
Las guías favorecen patrones de alimentación de buena calidad, con énfasis en alimentos mínimamente procesados, verduras, frutas en cantidades adecuadas, cereales integrales, legumbres y grasas saludables, junto con una reducción del consumo de azúcares añadidos y alimentos ultraprocesados.
El objetivo no es encontrar un alimento o producto que “limpie” el hígado. No existe un producto “detox” capaz de sustituir una alimentación equilibrada, la actividad física, el control del peso y el seguimiento médico.
Sin embargo, es importante precisar que el manejo actual de la Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD) y, particularmente, de su forma inflamatoria conocida como esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH), ya no se limita únicamente a las modificaciones del estilo de vida.
En determinados pacientes existen tratamientos farmacológicos aprobados que pueden formar parte del manejo integral, siempre después de una valoración especializada.
Los medicamentos no reemplazan una estrategia nutricional adecuada, la actividad física ni el control de los factores metabólicos. Su indicación depende del grado de fibrosis, la presencia o ausencia de cirrosis, las enfermedades asociadas y las características particulares de cada paciente.
4. Controlar diabetes, presión arterial y colesterol
Prevenir MASLD significa también controlar los factores metabólicos que impulsan su aparición. La glucosa, la presión arterial, los triglicéridos y el colesterol deben ser evaluados dentro del plan general de salud.
5. Evitar asumir que “no tomar alcohol” elimina el riesgo
El antiguo término NAFLD llevó a muchas personas a pensar que, si no consumían alcohol, no podían desarrollar enfermedad hepática esteatósica. Hoy sabemos que el riesgo metabólico puede existir independientemente de esa percepción. Además, la nueva clasificación reconoce que la enfermedad metabólica y el consumo de alcohol pueden coexistir, mediante categorías como MetALD.
¿Cómo se trata actualmente la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica?
El tratamiento de MASLD debe individualizarse. No todas las personas con acumulación de grasa en el hígado necesitan medicamentos específicos. Para muchos pacientes, el manejo se concentra en reducir los factores metabólicos que favorecen la enfermedad y evitar su progresión.
Cuando existe MASH con fibrosis hepática moderada o avanzada, el panorama terapéutico ha evolucionado en los últimos años y hoy existen opciones farmacológicas para grupos específicos de pacientes.
Resmetirom: tratamiento dirigido para determinados pacientes con MASH y fibrosis
En marzo de 2024, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó resmetirom (Rezdiffra) para el tratamiento de adultos con MASH no cirrótica y fibrosis hepática de moderada a avanzada, correspondiente a estadios F2–F3, en combinación con dieta y ejercicio. Fue el primer medicamento aprobado específicamente para tratar esta población.
Resmetirom actúa sobre receptores de hormona tiroidea beta presentes principalmente en el hígado y busca intervenir algunos de los mecanismos metabólicos relacionados con la acumulación de grasa y el daño hepático.
Su utilización no está indicada para todas las personas con MASLD. La decisión de utilizarlo debe realizarla el especialista después de evaluar el grado de fibrosis, las condiciones clínicas del paciente, otros medicamentos que recibe y posibles contraindicaciones.
La American Association for the Study of Liver Diseases (AASLD) incorporó recomendaciones específicas sobre el uso de resmetirom en una actualización de su guía de práctica clínica publicada en 2024.
Semaglutida: una nueva alternativa para MASH con fibrosis F2–F3
El tratamiento farmacológico de MASH dio otro paso importante en agosto de 2025, cuando la FDA otorgó aprobación acelerada a semaglutida 2,4 mg, comercializada como Wegovy, para adultos con MASH no cirrótica y fibrosis hepática moderada a avanzada, compatible con estadios F2–F3.
La aprobación se apoyó en resultados del ensayo clínico fase 3 ESSENCE. A las 72 semanas, el estudio mostró una mayor proporción de pacientes con resolución de MASH sin empeoramiento de la fibrosis y una mayor proporción con mejoría de al menos un estadio de fibrosis sin empeoramiento de MASH frente a placebo.
En noviembre de 2025, la AASLD actualizó su Practice Guidance para incorporar recomendaciones específicas acerca de la selección de pacientes, seguimiento, seguridad y utilización de semaglutida en personas con MASH y fibrosis moderada a avanzada.
Semaglutida tampoco debe considerarse un tratamiento aplicable de manera automática a todas las personas con hígado graso. La guía de AASLD se refiere específicamente a pacientes seleccionados con MASH y fibrosis F2–F3, y señala que no está aprobada para tratar MASH con cirrosis. La decisión terapéutica debe realizarse de manera individualizada por el equipo médico.
¿Cuándo debería consultar con un especialista en hígado?
Es recomendable solicitar valoración médica cuando exista evidencia de esteatosis en una ecografía, alteraciones persistentes de pruebas hepáticas o factores metabólicos que coloquen al paciente en un grupo de mayor riesgo.
Las guías actuales también recomiendan prestar especial atención a personas con diabetes tipo 2, obesidad y otros factores cardiometabólicos, particularmente cuando las herramientas no invasivas sugieren fibrosis significativa.
En Colombiana de Trasplantes, el Programa de Cuidado Hepático está orientado al seguimiento de pacientes con enfermedades del hígado mediante una atención interdisciplinaria cuyo propósito es evitar o retrasar el deterioro de la función hepática y optimizar el estado general de salud.
En conclusión
La Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica representa mucho más que la presencia de grasa en el hígado.
El principal desafío sigue siendo que muchas personas pueden sentirse bien mientras la enfermedad progresa silenciosamente. Por ello, los pacientes con factores metabólicos de riesgo no deberían esperar a presentar síntomas para hablar con su médico sobre la salud del hígado. La recomendación central sigue siendo sencilla: no normalice un diagnóstico de “hígado graso” ni lo considere una alteración sin importancia.
Conocer su riesgo metabólico, mantener controles médicos y actuar tempranamente puede ayudar a proteger el hígado antes de que aparezcan daños más difíciles de tratar.
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Fuentes consultadas
European Association for the Study of the Liver (EASL), AASLD y ALEH – Nueva nomenclatura internacional de enfermedad hepática esteatósica. https://easl.eu/news/new_fatty_liver_disease_nomenclature-2/
Rinella ME et al. – A multisociety Delphi consensus statement on new fatty liver disease nomenclature. Hepatology, 2023.https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37363821/
American Association for the Study of Liver Diseases (AASLD) – New MASLD Nomenclature. Recursos oficiales sobre la transición de NAFLD hacia MASLD.
https://www.aasld.org/new-masld-nomenclature
EASL–EASD–EASO Clinical Practice Guidelines on the Management of MASLD. Guía clínica sobre diagnóstico, estratificación del riesgo, prevención y tratamiento de MASLD.
https://easl.eu/publication/easl-easd-easo-clinical-practice-guidelines-managment-of-metabolic-dysfunction-associated-steatotic-liver-disease/
AASLD – Practice Guidance sobre MASLD. Página oficial que reúne las actualizaciones sobre evaluación y tratamiento, incluidas las guías recientes para resmetirom y semaglutida.
https://www.aasld.org/practice-guidelines/clinical-assessment-and-management-metabolic-dysfunction-associated-steatotic
AASLD – Steatotic Liver Disease: Cutting Through the Fat. Información educativa sobre prevención, pérdida de peso y manejo actual de MASLD.
https://www.aasld.org/liver-fellow-network/core-series/back-basics/steatotic-liver-disease-cutting-through-fat
NIDDK – Symptoms & Causes of NAFLD/NASH (actualmente MASLD/MASH).
https://www.niddk.nih.gov/health-information/liver-disease/nafld-nash/symptoms-causes
NIDDK – Treatment for NAFLD/NASH. Recomendaciones sobre alimentación, actividad física, pérdida de peso y manejo de enfermedad avanzada.
https://www.niddk.nih.gov/health-information/liver-disease/nafld-nash/treatment
Mayo Clinic – Fatty liver disease (MASLD): Symptoms and causes. Información sobre síntomas y principales factores de riesgo metabólico.
https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/fatty-liver-disease-masld/symptoms-causes/syc-20354567
Mayo Clinic – MASLD: Diagnosis and treatment. Información sobre diagnóstico, tratamiento y ausencia de evidencia para productos “detox” o tratamientos alternativos como cura de MASLD/MASH.
https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/fatty-liver-disease-masld/diagnosis-treatment/drc-20354573
FDA – Approval of Rezdiffra (resmetirom), 2024. Primera aprobación de un medicamento específico para adultos seleccionados con MASH/NASH no cirrótica y fibrosis moderada-avanzada, junto con dieta y ejercicio.
https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/la-fda-aprueba-el-primer-tratamiento-para-pacientes-con-cicatrices-hepaticas-debido-la-enfermedad
U.S. Food and Drug Administration (FDA). FDA Approves First Treatment for Patients with Liver Scarring Due to Fatty Liver Disease. 14 de marzo de 2024. Resmetirom (Rezdiffra).
U.S. Food and Drug Administration (FDA). FDA Approves Treatment for Serious Liver Disease Known as MASH. Wegovy (semaglutida), 2025.
American Association for the Study of Liver Diseases (AASLD). Semaglutide Therapy for Metabolic Dysfunction-Associated Steatohepatitis: November 2025 Updates to AASLD Practice Guidance. Hepatology. DOI: 10.1097/HEP.0000000000001608.
AASLD. Clinical Assessment and Management of Metabolic Dysfunction-Associated Steatotic Liver Disease. Incluye las actualizaciones sobre resmetirom de octubre de 2024 y semaglutida de noviembre de 2025.
Es médico egresado de la Universidad de La Sabana y Especialista en Cirugía General de la Universidad del Rosario. Además, Especialista en Cirugía hepatobiliopancreática y trasplante multiorgánico del Hospital Universitario Fundación Favaloro en Argentina, Cirujano Acreditado en Trasplante Renal.
El doctor Pedraza está vinculado como Cirujano de Trasplantes en Colombiana de Trasplantes desde 2010.







