Introducción:
La duodenopancreatectomía cefálica (DPC) es el tratamiento estándar para las neoplasias malignas de la cabeza de páncreas y periampulares. A pesar de los avances en los estudios por imágenes, la mayoría de los casos continúan no siendo resecables al momento de realizar el diagnóstico. Incluir las estructuras vasculares aumenta las posibilidades de resección.
Objetivo: Presentar los resultados de duodenopancreatectomía cefálica (DPC) asociadas a resección vascular.
Material y métodos:
Se trata de un estudio retrospectivo que incluye pacientes operados en un único centro desde enero de 2008 a septiembre de 2016. En el análisis se incluyeron variables como características demográficas, tumorales, presencia de invasión vascular, las complicaciones posoperatorias inmediatas, la supervivencia global y la supervivencia libre de enfermedad. Para el análisis estadístico se utilizó SPSS®v.21. (p < 0,05 fue considerado significativo).
Resultados:
Se realizaron 74 DPC por neoplasias malignas primarias. Veinte requirieron resección vascular (RV). Estas se compararon con 54 que no requirieron RV. No se encontraron diferencias significativas entre los grupos en términos de edad, sexo, patología y requerimiento de transfusión. La mediana de seguimiento fue de 33 meses (rango: 0,2-112), el número de resecciones R0 fue comparable entre los grupos, y las supervivencias global y libre de enfermedad no presentaron diferencias significativas (p = 0,10).
Conclusiones:
Hoy en día la necesidad de realizar DPC + RV no debe ser considerada una contraindicación quirúrgica, ya que amplía las posibilidades de obtener una resección R0 sin impactar en la morbimortalidad perioperatoria, asegurando así resultados adecuados en pacientes que previamente no eran candidatos a resección.
Palabras clave:
Duodenopancreatectomía cefálica; resección vascular; enfermedad maligna pancreática y periampular